Vitamina D: todo lo que debes saber sobre esta vitamina

fuente de vitamina d

¿Sabes qué es la vitamina D y cuál es su función en nuestro organismo? En esta ocasión, te revelamos todo lo que debes saber sobre esta vitamina. 

A través de la dieta ingerimos los nutrientes necesarios para el organismo, y entre esos nutrientes se encuentran las vitaminas.

El principal problema que presentan es que, normalmente, el cuerpo no es capaz de fabricarlas por sí mismo, al menos en la proporción necesaria. Debido a ello, resulta imprescindible acudir a otras vías como la alimentación o suplementación.

¿Qué es la vitamina D?

De forma común utilizamos el término “vitamina D” para referirnos al compuesto colecalciferol (D3). 

Consiste en una vitamina liposoluble, es decir, está presente en bases grasas. Su función más importante está relacionada con el calcio, ya que es el principal componente estructural de masa ósea.

Cómo obtenerla

Podemos decir que estamos ante una vitamina un tanto especial. A pesar de que se encuentra presente en alimentos grasos, casi un 80% se sintetiza de manera interna por el cuerpo a través de la exposición a la luz solar. El 20% restante habría que conseguirlo a través de la dieta.  

A pesar de que el sol puede servirnos de aliado para conseguir unos correctos niveles de vitamina D, debemos ser muy cuidadosos con las exposiciones solares para no sufrir quemaduras u otros riesgos. 

Respecto a la alimentación, encontramos las siguientes fuentes principales:

  • Pescados grasos como el salmón, el atún y la caballa.
  • Los productos lácteos como la leche, el yogur, el queso y la mantequilla.
  • El marisco como las ostras, las gambas, los langostinos y las almejas. 
  • El hígado de origen animal, por ejemplo el de conejo y el de ternera. 
  • Los huevos. En este caso la vitamina D se haya concentrada en la yema. Ya tienes un motivo para no utilizar solo las claras en tus recetas. 

Consecuencias de tener un déficit de vitamina D

Los déficits de esta vitamina pueden provocar ciertos problemas relacionados con la salud ósea. 

Además, actualmente se ha descubierto que también empeoran patologías infecciosas, procesos inflamatorios y afecta negativamente a la función muscular. 

La vitamina D interviene en el desarrollo del sistema inmune, controla el nivel de azúcar en sangre, garantiza un correcto funcionamiento del sistema respiratorio y ayuda a la función cognitiva. 

¿Por qué se produce un déficit? 

Uno de los principales motivos por el que suele producirse un déficit de vitamina D es la eliminación de productos con alto contenido en grasa. 

Normalmente, el consumo de grasas se asocia a un aumento de peso y a una dieta desequilibrada. Sin embargo, a lo largo de los años no se ha realizado una diferenciación clara entre los tipos que existen.

Si retiramos de nuestra dieta incluso aquellas grasas que son saludables, corremos el riesgo de que nuestro cuerpo sufra un déficit. 

Para comprobar si tu organismo cuenta con la dosis apropiada de vitamina D, acude al médico para solicitar una valoración analítica. 

En definitiva, para mantener la cantidad necesaria de vitamina D, lo ideal es realizar algunas exposiciones al sol, siempre con cuidado y de forma lógica; ingerir algunos alimentos ricos en grasas saludables y, en caso necesario, puedes recurrir a la suplementación.

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